El hambre, la pobreza, la inversión, la producción escasa –etcétera-, son problemas económicos.
Los problemas económicos, vaya novedad, se solucionan con dinero; por eso es que son "económicos". Esto es, en la economía que vivimos (que sufrimos) nada queda fuera de la influencia del dinero. Nada. Ni lo profundo ni lo superfluo.
Por otro lado, nada hay más fácil ni más barato de producir y generar que el dinero. Pregúntese a los banqueros, pregúntese a los directivos de los bancos centrales. Pregúntese a los hacedores de guerras, a los fabricantes de guerras, porque nunca se dejó de hacer una de ellas por falta de fondos.
El dinero es el recurso de los recursos. El rey de ellos. "La madre" de todos los recursos... y el recurso más fácil de producir...
Esto es, en la economía no habría cosa más fácil de solucionar que los problemas económicos.
¿Por qué no se lo hace? Por el temor irracional a la inflación. "No emitir, produce inflación", dicen las sagradas escrituras.
Por la inflación –por el miedo a ella- es que no hay recursos para la enseñanza, para la salud, para la vivienda, a pesar de estar al alcance de cualquier gobernante.
Por ella –por el miedo a ella- es que no hay recursos para mejorar los salarios de los funcionarios del estado.
Por ella –por el miedo a ella- es que no hay fondos para eliminar el hambre, para eliminar los impuestos, para independizarse de los inversores…
Nada se debe solucionar por miedo a la inflación. Aunque todo sería solucionable a pesar de ella.
En aquélla última noción (inversores, y mejor si son inversores extranjeros) está la "explicación científica" de porqué se promueve oficialmente el miedo (irracional) a la inflación como prohibición absoluta del bienestar de la gente. ¡Cuán conveniente para dichos "inversores" es esa prohibición! Nosotros, los poseconómicos, la combatimos y la derrotamos.
Nosotros tenemos, efectivamente, las solución definitiva al económico "problema irresoluble" de la inflación. La solución final. "La madre de todas ellas". Obviamente, sin llegar a tener que aplicar la poseconomía, que es mucho más que la simple derrota a la inflación. La nuestra es una solución técnica, no ideológica. Instrumental, no doctrinaria. Concreta, no ideal.
La ofrecemos solidariamente, sin exigencias ni contrapartidas, a todo partido o gobierno que realmente quiera mejorar la vida de su gente, que quiera erradicar el hambre y la pobreza, e independizarse financieramente de cualquier poder dinerario presente o futuro. Para ser independiente financieramente.
La ofrecemos a aquellos que quieran gobernar para hacer el bien en forma global.
Un saludo
Alberto Sigales
Centro Indev
"Nosotros, la humanidad, con sólo pagar lo que consumimos, hacemos que se realice y genere la riqueza que nos sustenta."